Capa de Ozono

compromiso ambiental

Emisiones atmosféricas

La contaminación atmosférica es la presencia en la atmósfera de materias o sustancias que impliquen una molestia grave, un riesgo o un daño para la seguridad o la salud de las personas, o el medio ambiente.

La emisión de gases que contienen cloro y bromo (gases fuentes de halógenos) son la causa de la destrucción de la capa de ozono debido a la actividad humana. Estos gases se acumulan en la atmósfera baja y son transportados por el viento y otros movimientos de aire.

En la estratosfera, dichos gases sufren rápidamente conversiones químicas gracias a la radiación solar ultravioleta, y se convierten en gases de halógenos reactivos que, a su vez, reaccionan con el ozono destruyéndolo (agotamiento de la capa de ozono). Con el tiempo, el aire de la estratosfera vuelve a la troposfera, llevando consigo los gases de halógeno reactivos que se depositan en la superficie terrestre en forma de lluvia y otras precipitaciones. Algunos procesos industriales y productos de consumo emiten sustancias halogenadas, que contienen átomos de cloro y bromo que agotan la capa de ozono. En cambio, el flúor y yodo, aunque son átomos de halógeno, o bien se quedan en formas químicas que no destruyen el ozono (como es el flúor) o bien se eliminan en su mayor parte en la troposfera por procesos naturales, no alcanzando la estratosfera.

Para la formación del agujero de ozono se requiere gran cantidad de gases de halógeno reactivos, temperaturas muy bajas para originar nubes de hielo o nubes estratosféricas polares, aislamiento del aire de otras regiones estratosféricas y luz solar.